AGUSTIN COMOTTO
UNA MIRADA CERCANA Y COSTUMBRISTA AL INMINENTE FIN DEL MUNDO
En un porvenir muy cercano, el mundo se ha convertido en un infierno y las altas temperaturas obligan a la gente a vivir bajo tierra y a salir con trajes presurizados. Con todo, los vecinos de una pequeña comunidad siguen sacando a sus perros a pasear. Y esos paseos diarios son el bálsamo a tantas angustias de una existencia al límite de lo invivible.
El ilustrador Agustín Comotto traslada a un futuro próximo el presente actual de cualquier colectivo humano, con su perplejidad, sus inquietudes y su miedo (cada vez más fundado) a un apocalipsis venidero.